Pigalle, el París más bohemio
Si queremos conocer la verdadera esencia del romanticismo que caracteriza a París, tenemos que visitar Pigalle en el IX Distrito, entre el Boulevard de Clinchy y el Boulevard de Rochechouart cerca de la Sacré Coeur.
Pigalle compone el mosaico de barrios que integran París con identidad y fisonomía propias. Lo más apropiado es visitar Pigalle por la noche, aunque quizás el recorrido con la luz del día nos de una visión muy curiosa y distinta del barrio, porque a la noche todo se transforma debido a la gran cantidad de locales que ofrecen espectáculos de todo tipo, sobre todo eróticos y las calles se visten de luces multicolores.
Pigalle está en la zona norte de París, cerca de Montmartre, por lo tanto si andas por esta zona antes de que se ponga el sol, puedes aprovechar para conocer el Sagrado Corazón de Montmartre. De todas maneras cualquiera se el momento que se visita Pigalle siempre habrá algo para hacer y mantenernos entretenidos, pubs, discotecas, bares o simplemente pasear disfrutando del ambiente particular del barrio.
Pigalle refleja todo aquello que los visitantes imaginamos de París luego de ver tantas imágenes que lo representan. Noches mágicas, el espíritu más bohemio y romántico, mezclado con diversión y erotismo, es el universo de sensaciones que se vive aquí, por eso es uno de los barrios más visitados.
Además de los locales de ocio es innegable que las estrellas del barrio son los cabarets que atraen a miles de turistas, sobre todo al emblemático Moulin Rouge, el más famoso de todos que se encuentra en el distrito Luz Roja. Y para asegurar que has estado en el Moulin Rouge debes aguardar hasta La hora del Can Can, espectáculo que representa en todo el mundo a París, donde las bailarinas con plumas y ligas de la bandera francesa salen al escenario.
Si viajas a París, además de la Torre Eiffel, el Sena y el Arc de Triomphe, no puedes regresar sin hacer una visita a Pigalle.




